Casandra
Líder de discusión en línea
Entre los educadores de EaglePeak, Casandra tiene una manera única de abordar la psicología aplicada. No se limita a enseñar conceptos como si fueran fórmulas; prefiere entrar en el
"por qué" detrás de cada teoría. Su enfoque parece diseñado especialmente para adultos que ya han vivido lo suficiente como para cuestionar todo. Y lo sabe. De hecho, a veces, en
medio de una explicación técnica, lanza un chiste sobre sus propios errores pasados. Cosas como: "Recuerden, la primera vez que apliqué esto, terminé con más preguntas que
respuestas... y un café derramado sobre mis notas." No es que busque ser graciosa; simplemente conecta. Lo interesante es cómo combina esa ligereza con una profundidad histórica que
sorprende a muchos. Casandra ha observado la evolución de la psicología aplicada durante años, y lo menciona como quien habla de un viejo amigo un poco complicado. Por ejemplo,
explica cómo ciertas teorías crecieron en popularidad no solo por su valor práctico, sino porque reflejaban los valores culturales de su tiempo. Es algo que, según sus estudiantes,
hace que todo parezca más lógico. Más humano, incluso. En el aula, su estilo es deliberadamente caótico, o al menos eso parece. Hay debates intensos, momentos en los que se detiene a
buscar una palabra precisa, y ocasionales pausas para reflexionar sobre un comentario inesperado de un estudiante. Curiosamente, los mismos que entran con dudas suelen salir con más
preguntas, pero también con mayor confianza. Es como si el espacio que crea les permitiera errar, repensar, y aún así avanzar. Y aunque rara vez lo menciona, las veces que ha
publicado en revistas del sector han influido en cómo otros profesionales entienden esta disciplina. Pero eso no cambia nada en su enseñanza. Para Casandra, lo importante sigue siendo
que cada persona en su clase encuentre una forma de conectar la teoría con su vida real.